#VivirEnMiPiel, iniciativa desarrollada para concientizar sobre la Psoriasis en Costa Rica

Masaje

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, no transmisible y sin cura, cuya prevalencia va en aumento, por lo que es un problema de salud global cada vez más grave, afectando a más de 125 millones de personas en todo el mundo.

La psoriasis causa la aparición de placas rojas y escamosas en la piel en zonas como codos, rodillas y cuero cabelludo, principalmente. Los pacientes experimentan picazón, ardor y hasta sangrado. Esta enfermedad afecta por igual a mujeres y hombres y, a menudo, se desarrolla entre los 15 y 35 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Los pacientes son frecuentemente estigmatizados y excluidos de los entornos sociales normales. Como resultado, a menudo, evitan las actividades sociales y comúnmente informan que experimentan soledad, aislamiento y frustración. El 98% de los pacientes consideró que la psoriasis tiene un impacto en su vida emocional; el 94% informó que impactó su vida social, mientras que el 70% en su vida familiar y el 68% en su vida profesional. Cuando la psoriasis no se controla, estas repercusiones físicas, psicológicas y emocionales pueden acumularse con el tiempo e interferir con su capacidad de vivir su vida a su máximo potencial, conocido como impacto acumulativo de la psoriasis a lo largo de la vida.

Según el Dr. Benjamín Hidalgo, “Al no estar totalmente controlada la progresión de las comorbilidades y el riesgo de desarrollo de estas como: DM, HTA, enfermedad cardiovascular, entre otras; persistirá si no hay un adecuado control de la enfermedad. Por lo que el control entre más satisfactorio sea en piel también lo será para el paciente de forma integral. Con los avances de la investigación actualmente en curso, los objetivos de tratamiento de los pacientes con psoriasis también pueden ser más ambiciosos, elevando el estándar de cuidado y buscando lograr una piel clara y una mejora del 90-100% en los síntomas y la gravedad de la enfermedad según el perfil de cada paciente.”

Esto es realmente importante ya que, de acuerdo con diversos estudios, los pacientes con psoriasis experimentan vergüenza, falta de autoestima, ansiedad, tienen mayor riesgo de sufrir de depresión, soledad, aislamiento y frustración, lo que afecta sus relaciones en el hogar, la escuela o el trabajo, así como la intimidad con su pareja. Incluso podrían llegar a sufrir episodios de estigmatización y discriminación social. Para los pacientes con psoriasis, liberarse de los síntomas de la enfermedad lo es todo: Significa vivir sin miedo al rechazo, abrazar sus metas y demostrarle al mundo que son personas que sienten, aman y ríen.

El índice de afectación y severidad de la psoriasis o PASI (Psoriasis Area Severity Index), es una herramienta objetiva utilizada por los dermatólogos para determinar el nivel de severidad de la enfermedad, evalúa el enrojecimiento, el endurecimiento y la descamación de las lesiones cutáneas en cuatro áreas físicas principales: cabeza, extremidades superiores, tronco y extremidades inferiores.

“La necesidad de ampliar la meta terapéutica de PASI 75 a PASI 90 o incluso PASI 100 no es solo porque se tienen nuevas terapias, sino también porque aquellos pacientes con PASI 75 han reportado que no están totalmente satisfechos con los resultados de los medicamentos hasta ahora disponibles, ya que la enfermedad persiste en ciertas áreas, lo que les complica continuar con su vida normal”, comentó el Dr. Benjamín Hidalgo.

Aunque no existe cura para la psoriasis, hay varias opciones de tratamiento disponibles para mejorar la calidad de vida como medicamentos tópicos y sistémicos (síntesis química y biológicos), que pueden reducir la inflamación y la formación de placas, así como remover escamas y suavizar la epidermis. No obstante, es importante que los pacientes visiten a su dermatólogo y conversen sobre sus objetivos de tratamiento para trabajar juntos y encontrar el plan de tratamiento óptimo que le brinde la mejor oportunidad de lograr una piel completamente limpia y evitar los efectos a largo plazo de la carga de la enfermedad.